El clima de negocios interno de un país puede verse significativamente afectado por fuerzas externas, tal como hemos visto a través de la presencia multifacética y de larga data de China en América Latina. En Argentina, por ejemplo, la superpotencia asiática ha moldeado los negocios, la economía y la vida cotidiana en sectores como la agricultura, las tierras raras y un flujo creciente de importaciones; desde los vehículos híbridos y eléctricos de BYD que llegan al puerto de Zárate, hasta las importaciones de comercio electrónico que han alcanzado máximos históricos.
Es un panorama complejo que se complica aún más por el perfil ascendente del mayor rival de China. En octubre de 2025, Estados Unidos activó un swap de divisas de 20.000 millones de dólares, un mecanismo que no utilizaba con otros gobiernos desde 2002. Solo unos meses después, en febrero de 2026, ambas naciones firmaron el Acuerdo entre Estados Unidos y Argentina sobre Comercio Recíproco e Inversiones.
“En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, los países intermedios tienen una opción: competir entre sí por el favor de una de ellas, o combinarse para crear una tercera vía con impacto”, declaró el Primer Ministro canadiense Mark Carney este enero en Davos.
Carney utilizó las palabras “principios y pragmatismo” para describir el enfoque de su nación para el año que comienza, y es una filosofía que hemos escuchado replicada por los líderes empresariales latinoamericanos. “América Latina intenta hoy lograr un equilibrio pragmático”, nos comentó Sergio Spadone, un destacado experto en el comercio entre América Latina y Asia. “No quiere elegir entre China y Estados Unidos; quiere comerciar, atraer inversiones y mantener margen de maniobra”.
“El desafío de Argentina no es elegir entre Washington y Pekín. Es construir la fuerza económica suficiente para evitar ser definida por cualquiera de los dos”, afirmó Marcos Buscaglia, socio fundador de Alberdi Partners, quien anteriormente lideró la investigación económica para América Latina en Bank of America Merrill Lynch y Citi.
La inversión extranjera directa (IED) es un aspecto importante para construir fortaleza económica. Pero no es la única pieza del rompecabezas. Fernanda Vicente, una voz líder del emprendimiento y la innovación social en Chile, enfatizó la importancia del conocimiento del mercado: “Puedes tener recursos, pero si no entiendes el mercado, el capital no corrige una mala lectura del entorno”. También destacó la importancia de la regulación como “un factor crítico y a menudo subestimado. No es solo un tema legal; es estratégico: define los tiempos, la viabilidad y la sostenibilidad”.
“Expandirse no es moverse más rápido; es moverse con un mayor entendimiento del contexto”, señaló Gabriela Jimenez Cruz, una líder empresarial mexicana que encabezó las políticas públicas y asuntos gubernamentales para Uber LATAM. Con las palabras de Cruz en mente, analicemos los múltiples factores que impulsan la inversión y los negocios en Argentina, para obtener una perspectiva global de la estrategia empresarial latinoamericana actual.
El aumento de la liquidez eleva la confianza… y las expectativas
“La perspectiva de la calificación es estable”. En mayo de 2026, Fitch Ratings elevó la calificación de incumplimiento de emisor (IDR) a largo plazo en moneda extranjera y moneda local de Argentina a ‘B-‘ desde ‘CCC+’.
“La calificación de Argentina refleja una mejora estructural de los saldos fiscales y externos, avances en las reformas económicas, mejores perspectivas de acumulación de reservas internacionales y nuestra expectativa de que el gobierno asegurará el financiamiento adecuado para cubrir sus obligaciones de deuda”, explicó la agencia global de calificación crediticia, aunque con algunas advertencias: “La calificación está limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil para gestionar posibles shocks de confianza, a los que Argentina ha sido particularmente vulnerable, así como por una inflación elevada y un historial de inestabilidad macroeconómica”.
Este desarrollo continúa la trayectoria ascendente de Argentina. En diciembre de 2025, S&P Global elevó sus calificaciones de crédito soberano en moneda local de Argentina de SD/SD a CCC+/C y su calificación de crédito soberano en moneda extranjera a largo plazo de CCC a CCC+.
Argentina ha mantenido una línea de swap de renminbi con China durante años. Para las empresas chinas, el swap ha facilitado la entrada de sus productos al mercado argentino y ha reducido el riesgo cambiario de hacer negocios. Para Argentina, el swap ayuda a la nación a gestionar su balanza de pagos (incluidas las obligaciones con el FMI) y el tipo de cambio, al tiempo que aporta reservas críticas y liquidez a su banco central.
“Argentina necesita reservas de divisas en parte porque carece de una base exportadora sólida”, escribió el Council on Foreign Relations en su análisis de la situación.
Entonces, un nuevo jugador entró en escena. En los meses previos a las elecciones legislativas de octubre de 2025 en Argentina, el gobierno aceptó una línea de crédito de 20.000 millones de dólares de Estados Unidos como “una red de seguridad de dólares”.
La jugada funcionó, manteniendo a Milei en el cargo y fortaleciendo la confianza en las reformas financieras de su administración. El reembolso puntual del retiro inicial en enero cosechó elogios del Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, y la línea sigue vigente, a pesar de la oposición interna.
Los swaps de divisas multimillonarios de dos fuentes distintas pueden sonar como el doble de fuerza y liquidez. Sin embargo, conllevan condiciones y expectativas potencialmente limitantes.
“Funcionarios de la administración Trump han hecho declaraciones que parecen sugerir que el apoyo de EE.UU. a Argentina tiene como objetivo contrarchear la influencia de China en el país”, informó Eurasia Review, señalando cómo varios funcionarios estadounidenses habrían instado a la administración de Milei a priorizar las inversiones de EE.UU. en áreas clave, como los minerales críticos. A medida que la competencia se intensifica, es de esperar que China cuide de igual manera sus propios intereses.
Estas dinámicas hacen que sea esencial para Argentina aumentar la entrada de capital de otras fuentes. “Argentina necesita reservas de divisas propias”, declaró tajantemente el Council on Foreign Relations en el titular de un artículo de noviembre de 2025 que citaba los “riesgos creados por el bajo nivel de reservas internacionales de Argentina en relación con sus sustanciales necesidades de importación y su stock relativamente grande de deuda externa”.
“Entiendo que es un momento difícil, que la prioridad es fortalecer la estabilidad macroeconómica y que el contexto global también es complejo”, dijo Verónica Rappoport, ex vicepresidenta del Banco Central de la República Argentina. En esta entrevista con El Economista, también hizo un llamado a abrir los mercados y proyectar a Argentina en la escena mundial.
Cerca de la actualidad en 2026, ¿cómo podrían ser esos mercados abiertos?
Giros prácticos y ambiciones provinciales
Bajo la segunda administración de Trump, el interés de EE.UU. en Argentina ha ido en aumento. El Acuerdo entre EE.UU. y Argentina sobre Comercio Recíproco e Inversiones “reduce las barreras comerciales de larga data y proporciona un acceso significativo al mercado para los exportadores estadounidenses, abarcando desde vehículos motorizados hasta una amplia gama de productos agrícolas”. También es una de las muchas políticas que fomentan la inversión en áreas que van desde los recursos naturales hasta la agroindustria.
Mientras tanto, la naturaleza de la inversión china ha ido cambiando de forma. Los inmensos proyectos de infraestructura a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta se han desacelerado en América Latina, y se espera que la actividad relacionada con bases, puertos y estaciones espaciales siga el mismo camino por razones de seguridad y defensa.
“Por ahora, es probable que China dude en ofrecer a los gobiernos latinoamericanos cualquier cosa que pueda ser de naturaleza altamente estratégica, como inversiones en seguridad y ciertos tipos de tecnología”, señaló Great American Insurance Group en su reciente informe de riesgos.
Sin embargo, se espera que el interés de larga data de China en el petróleo, la agricultura y la minería continúe con fuerza, “impulsado por el probable giro de la economía argentina y los proyectos de empresarios privados y políticos a nivel provincial y local”, según el Center for Strategic and International Studies (CSIS).
“Busquen los problemas locales; ahí es donde están las oportunidades”.
– Karin Tenenboim, Socia de Practical Venture Capital
A continuación, analizamos cómo se están desarrollando estas dinámicas en sectores clave:
Minería
Si la inteligencia artificial fue la palabra del año en 2025, este honor podría pasar a los “minerales críticos” en 2026: el níquel, el cobre, el litio, el cobalto y otros elementos esenciales que alimentan cada vez más la vida moderna.
Con una demanda que se espera que se cuadruplique para 2040, el mundo entró en 2026 con China como el actor dominante en la extracción y el procesamiento, manteniendo su presencia en Argentina; desde la inversión continua en el Triángulo del Litio hasta una reunión exploratoria entre Jiuling Lithium y las autoridades de la provincia de Salta, rica en recursos. En mayo, la administración de Milei aprobó una expansión minera de 1.240 millones de dólares en la provincia de Jujuy, a través de una empresa conjunta de Ganfeng Lithium Group, Lithium Argentina AG y la empresa estatal JEMSE.
La administración Trump está haciendo sus propios movimientos para asegurar estos valiosos recursos mediante la convocatoria de una Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos en Washington, el lanzamiento del Foro sobre Compromiso Geoestratégico de Recursos (FORGE) y la firma de acuerdos bilaterales sobre minerales críticos con 11 naciones, incluido un acuerdo de nueve cifras con Argentina.
“Hoy, Argentina envió una señal clara al mundo: somos un socio confiable, abierto al comercio y comprometidos con reglas claras, previsibilidad y cooperación estratégica”, afirmó el Ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.
Perspectiva de oportunidad: A medida que estos desarrollos toman forma, presten atención también a la actividad a nivel provincial.
En Mendoza, Zonda Metals está llevando la minería a una región tradicionalmente famosa por sus malbecs. En uno de los muchos proyectos bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina, Zonda Metals GmbH y Grupo Alberdi planean comenzar la construcción el próximo año de una mina que apunta a una producción de 40.000 toneladas de cobre al año, con una vida útil de 16 años, potencialmente extendible a 27.
En la provincia argentina de San Juan, una región minera consolidada, Vicuña está aprovechando el marco de inversión del RIGI para operaciones de oro, plata y cobre que podrían batir récords. El proyecto Hualilán de Challenger Gold también juega un papel aquí, con prometedores resultados técnicos y económicos de prefactibilidad para el procesamiento por peaje (toll milling) que planea operar en sociedad con Austral Gold.
“Hualilán puede ser uno de los motores de la economía que impulse el desarrollo de la provincia [de San Juan] y del país”.
– Sonia Delgado, Directora Ejecutiva de Challenger Gold
Energía
El sector energético de Argentina juega un papel fundamental en el futuro de la nación, siendo el aumento de las exportaciones y la reducción de la dependencia del gas importado los objetivos clave del actual gobierno.
China tiene una presencia arraigada en este sector, con proyectos renovables que incluyen el parque solar Cafayate construido por PowerChina, los parques eólicos en Loma Blanca construidos por PowerChina y operados por Goldwind, e incluso el parque solar Cauchari, financiado por el Export-Import Bank de China y construido por PowerChina, Shanghai Electric Construction y Talesun Solar.
Se observa una actividad aún más estratégica en los combustibles fósiles. La formación de esquisto de Vaca Muerta, en particular, ha recibido una mayor atención debido a las recientes restricciones en el Estrecho de Ormuz, e incluso desde antes.
“La formación de esquisto es fundamental en la estrategia de Milei para estabilizar la economía de Argentina a través del aumento de las exportaciones de energía”, informó OilPrice.com en febrero, señalando que “el gobierno amplió recientemente su programa de incentivos a la inversión RIGI para incluir la perforación de petróleo de esquisto, ofreciendo beneficios fiscales y cambiarios para proyectos que superen los 600 millones de dólares. Se espera que la medida acelere el desarrollo y mejore la competitividad”.
Estados Unidos también ha estado prestando atención al sector energético de Argentina. Además del apoyo financiero anunciado en octubre de 2025, el sitio web de la Administración de Comercio Internacional promociona una variedad de “mejores prospectos” para el sector energético argentino, tales como servicios y equipos para campos petroleros, tecnología para oleoductos e infraestructura, y perforación y terminación, junto con equipos y tecnología para instalaciones de exportación de GNL y tecnologías de integración de energía renovable.
Incluso con los informes de Shell considerando la desinversión de sus operaciones en Vaca Muerta, muchas otras empresas estadounidenses mantienen sus operaciones aquí. Ejemplos de ello son las soluciones de perforación avanzada de Nabors, “impulsadas por incentivos gubernamentales, inversiones de los operadores y avances tecnológicos”, y la producción de petróleo crudo y gas natural de Chevron en la cuenca de Neuquén, donde se encuentra principalmente la formación de esquisto Vaca Muerta.
“Neuquén tiene un principio de estabilidad fiscal con los yacimientos petroleros que todas las administraciones han respetado, y esto lo convierte en una opción favorable para los inversores, porque saben que cuando adquieren un área, no cambiamos las reglas del juego a mitad de la producción”.
– Carola Pogliano, Secretaria de Finanzas de la Provincia de Neuquén
Perspectiva de oportunidad: Estén atentos a los continuos factores de inversión de ambas superpotencias. Se espera que la facilidad de crédito de EE.UU. que fomenta la inversión privada en la deuda soberana de Argentina “impulse la inversión en el sector del petróleo y el gas natural”, según S&P Global, que citó al CEO de YPF, Horacio Marín, diciendo que “este cambio estructural es muy bueno para el entorno de negocios”.
Mientras tanto, China actúa tanto a través de la “IED genuina”, asumiendo el riesgo comercial y los derechos de propiedad, como a través de contratos de llave en mano, que el Buenos Aires Times describió como “un modelo donde China coloca la tecnología, construye la infraestructura (fundamentalmente parques eólicos y represas) y entrega la llave”.
Agroindustria
La reunión de mayo entre Estados Unidos y China generó promesas alentadoras para EE.UU. en términos de compras de soja, carne vacuna y productos agrícolas en general.
Aun así, las tensiones entre EE.UU. y China han dado al sector de la soja de Argentina un poderoso impulso en los últimos meses. “Tras el swap de divisas, Argentina suspendió inmediatamente su impuesto a la exportación de soja y vendió 5,1 millones de toneladas métricas (MMT) a compradores externos, principalmente a China, en dos días”, informó la American Soybean Association.
En general, las perspectivas siguen siendo positivas para los productores argentinos. World Grain señaló que las estimaciones para 2026 sobre la molienda de soja se han revisado al alza debido a “márgenes sólidos, una demanda robusta de harina y una utilización sostenida de las plantas, incluso cuando las exportaciones récord de soja reducen los saldos internos”.
Por otra parte, se espera que el Acuerdo entre EE.UU. y Argentina sobre Comercio Mutuo e Inversiones cuadruplique las importaciones de carne vacuna desde Argentina, “actuando en respuesta a los precios históricamente altos de la carne vacuna y a una disminución prolongada del ganado estadounidense”. Como era de esperar, la industria ganadera de EE.UU. ha manifestado su oposición.
Perspectiva de oportunidad: A medida que las guerras comerciales y los eventos climáticos como la sequía continúan creando volatilidad en el panorama, creemos que se pueden encontrar oportunidades invirtiendo en la propia infraestructura agrícola de Argentina, como lo ha hecho China a través de COFCO International y Feng Tian Food, junto con tecnologías que ayuden a los agricultores a adaptarse. Exploramos la telemática en un blog anterior. Otros ejemplos son Bioceres, innovador en productividad de cultivos, y Nera, una plataforma digital de financiamiento y pagos que pasó a ser parcialmente propiedad de Santander en 2025.
“Poniendo al productor en el centro de todas nuestras decisiones, buscaremos las mejores innovaciones y soluciones para la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la adaptación y mitigación del cambio climático”.
– Ana Laura Fernández, Socia Directora de Ignition Fund
Infraestructura de soporte del comercio
Llevar todos estos valiosos recursos al mercado requiere redes de transporte saludables. Mantener estas redes es particularmente desafiante en Argentina, el segundo país más grande de América Latina, con una topografía definida por montañas, llanuras expansivas y mesetas accidentadas. Para ilustrar, la línea de carga Belgrano Cargas es un conducto principal para productos vitales, sin embargo, porciones significativas de la vía están actualmente fuera de servicio. Y las autopistas de Argentina, otro modo importante de transporte, están “en urgente necesidad de reparaciones ante la falta de inversión pública”.
El gobierno de Argentina ha estado respondiendo a las necesidades de transporte del país, tanto a nivel federal como provincial. La provincia de Santa Fe anunció planes sustanciales para mejoras portuarias y logísticas, y la red federal de concesiones, que busca mejorar gran parte del sistema de autopistas de Argentina con operaciones privadas, puso recientemente en marcha sus dos primeros contratos.
China continúa involucrada en los puntos de transporte de Argentina. Un ejemplo es el acuerdo de CRRC International para incorporar locomotoras, repuestos y equipos. Pero este tipo de iniciativas también han estado atrayendo la atención a nivel global, incluyendo a empresas estadounidenses.
Los postores probables hasta ahora para la modernización de Belgrano Cargas incluyen a Grupo México Transportes, que opera ferrocarriles en México y EE.UU., el gigante minero Rio Tinto, y un consorcio agrícola compuesto por Bunge Global, Cargill Inc., Louis Dreyfus Co., la Asociación de Cooperativas Argentinas y Aceitera General Deheza SA.
Perspectiva de oportunidad: Aun cuando los detalles regulatorios y de procesos generan debate, el impulso general parece augurar un buen futuro para las empresas de ingeniería, construcción, materias primas, tecnología de soporte y más, tanto para la IED como para compromisos introductorios más acotados. Si su empresa tiene sede en la UE, la ratificación del acuerdo Mercosur (junto con la aplicación provisional efectiva desde el 1 de mayo) podría aumentar el acceso a las licitaciones públicas.
Líderes empresariales de América Latina comparten sus consejos
En medio de guerras comerciales, volatilidad y tensiones continuas, los sectores clave de Argentina están adoptando un enfoque pragmático para el camino por delante. Sin embargo, a medida que la nación busca dólares, inversiones e infraestructura, “el desafío es que este pragmatismo tenga una estrategia clara”, advirtió Spadone, “porque de lo contrario, el riesgo pasa de ser un puente a convertirse en un campo de batalla”.
Buscaglia enfatizó que la autonomía sostenida de la nación requiere reservas internacionales, reformas estructurales y mercados de capitales nacionales más profundos, junto con incrementos tanto en la productividad como en la inversión internacional.
Para las empresas e inversores, Vicente presentó tres pilares fundamentales: “Tres cosas marcan la diferencia: métricas claras, modelos escalables y una narrativa sólida”.
“Entender profundamente el mercado al que se quiere ingresar”, aconsejó. “No basta con adaptar el producto; hay que entender la cultura, el comportamiento del cliente y la lógica competitiva”. Luego, construir una propuesta de valor clara y escalable. “En los mercados globales, no se gana siendo ‘interesante’; se gana resolviendo un problema real mejor que los demás, con capacidad de crecer”.
Cruz coincidió en la importancia del conocimiento del mercado y la regulación, así como del conocimiento y las conexiones con actores clave. “Construyan relaciones desde el principio. No esperen a que surja un obstáculo para acercarse a los gobiernos o a los socios”.
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